Solo el 22 % de las personas se sienten plenamente realizadas en el trabajo, según datos de Indeed. ¿Qué es lo que más influye en su bienestar? El sentido de pertenencia. Con el trabajo híbrido como nueva norma, el entorno laboral ha pasado a ser un centro cultural clave: un lugar que fomenta la conexión, la inclusión y el sentimiento de comunidad.
Nuestro estudio 'Evolving Workplaces: El espacio de trabajo como motor de crecimiento' revela que más de la mitad de las personas consideran que pasar tiempo con sus compañeras y compañeros es la principal ventaja de ir a la oficina. Aunque muchas valoran los beneficios del trabajo desde casa, también existe preocupación por cómo el trabajo remoto reduce la socialización, lo que subraya el papel esencial de la oficina en la creación de conexiones humanas. Y, cuando se logra un entorno y una cultura adecuados, el impacto es claro: personas más saludables, mayor compromiso y mejor rendimiento organizacional.
Los cuatro pilares del bienestar laboral
Según T.J. Byrne, Chief Operating Officer at Healthy Place to Work, cuando se trabaja en una cultura sana—donde se puede crecer, desarrollarse y sentirse bienvenido—el trabajo contribuye positivamente a la salud. En este sentido, podría decirse que los cuatro pilares para el bienestar laboral son:
Conexión – Sentir esa conexión con la organización, los equipos y la sociedad.
Resiliencia mental – Contar con seguridad psicológica y las herramientas necesarias para trabajar eficazmente.
Propósito – Saber que el trabajo contribuye a algo más grande.
Salud física – El bienestar biológico como base de la salud laboral.
Cómo construir un entorno laboral saludable
1. Adoptar una cultura de bienestar
Crear un entorno laboral saludable solo es posible si se incorpora una cultura de bienestar, uno de los subelementos que las organizaciones pueden gestionar. T.J. Byrne lo resume así:
“Debe formar parte del ADN de la organización, situando a las personas en el centro. Si eso no se traduce en la experiencia cotidiana, el liderazgo no será creíble.”
Las personas líderes deben predicar con el ejemplo: mostrar equilibrio, preocuparse sinceramente por el equipo y respaldarlo con acciones. Una forma de promover esta cultura es mediante programas e iniciativas de bienestar. ISS, por ejemplo, colaboró con un cliente para ofrecer actividades como sesiones de mindfulness, encuentros sobre pertenencia, clases de yoga y snacks saludables durante el día. ¿El resultado? Personas más comprometidas, satisfechas y, en consecuencia, una organización más sólida.
2. Diseñar espacios inclusivos que fomenten la pertenencia
Espacios accesibles ayudan a que todas las personas se sientan valoradas y bienvenidas. Esto cobra especial importancia considerando que 1.300 millones de personas en el mundo tienen alguna discapacidad significativa.
Empresas como ISS participan en el diseño, la construcción, los servicios auxiliares y la experiencia en el workplace. Es fundamental que los espacios sean accesibles, fáciles de recorrer y adaptados a la diversidad de personas y necesidades. Cuando una persona entra en un edificio, necesita que todo esté disponible cuando, donde y como lo requiere. Eso puede transformar una experiencia negativa en positiva.
3. Hacer que el trabajo híbrido funcione
El 81 % de las personas trabajan bajo esquemas híbridos y el 47 % espera mantener esa frecuencia dentro de cinco años. Esto confirma que el modelo ha llegado para quedarse y que las organizaciones deben adaptarse.
Una forma efectiva es definir 'perfiles de trabajo de las personas', agrupando a las personas según su forma de colaborar y diseñando espacios adecuados para cada perfil. ISS aplicó esta estrategia con un cliente, clasificando a las personas en: personal on-site, personal de atención al cliente on-site, personas trabajadoras híbridas y visitantes. Cada grupo recibió experiencias diseñadas a su medida.
Herramientas tecnológicas refuerzan esta experiencia: permiten ver quién está en la oficina, reservar salas, reportar incidencias o pedir el almuerzo con antelación. El objetivo es lograr una jornada fluida, sin fricciones, donde las personas se sientan apoyadas y reconocidas.
La cultura empieza desde dentro
Para ayudar a sus clientes a construir entornos saludables, las empresas de Facility Management deben empezar por cultivar esa cultura internamente. Se trata de cultura y seguridad. Se trata de sentir que realmente se te valora dentro de la organización.
ISS predica con el ejemplo: su colaboración con Tent ha permitido contratar a más de 1.000 personas refugiadas desde 2022 (350 en España). Esta cultura interna de pertenencia influye directamente en el servicio ofrecido a cada cliente.
Conclusión: priorizar el bienestar laboral para impulsar el éxito
Cuando las organizaciones promueven cambios positivos en sus espacios de trabajo considerando los cuatro pilares del bienestar, crean entornos donde las personas están más sanas, conectadas y valoradas. Esto se traduce en mayor compromiso, mejores resultados y un verdadero impacto positivo en el negocio.