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Cinco acciones para transformar el lugar de trabajo

Escrito por ISS Iberia | 08-oct-2025 5:00:00

En un entorno laboral marcado por la flexibilidad, los modelos híbridos y una creciente demanda de experiencias personalizadas, los lugares de trabajo han dejado de ser espacios únicamente funcionales. Hoy, su valor reside en su capacidad para fomentar conexiones humanas, reforzar la cultura organizativa y dar soporte a nuevas formas de trabajar. 

En este escenario cambiante, el workplace se ha convertido en un ecosistema vivo que puede reforzar la estrategia, potenciar el talento y generar valor real para las organizaciones.

Con esta visión en mente, en ISS hemos elaborado el estudio Evolving Workplaces: El espacio de trabajo como motor de crecimiento, en el que identificamos cinco acciones clave que las empresas pueden aplicar para transformar sus espacios de trabajo en verdaderos motores de crecimiento, bienestar y conexión.

1. Planificar el modelo híbrido a largo plazo
El trabajo híbrido ha llegado para quedarse: la mayoría de las personas combinan el trabajo presencial con el remoto y esperan seguir haciéndolo. Sin embargo, también reconocen los riesgos de un exceso de virtualidad. Los equipos de facility management deben prepararse para esta nueva normalidad, planificando recursos con flexibilidad y diseñando espacios adaptables que respondan a estilos de trabajo diversos y a una ocupación variable.

2. Repensar la oficina como un lugar de encuentro
Una de las principales preocupaciones del trabajo remoto es la pérdida de vínculos con compañeros y compañeras. Por eso, las oficinas deben evolucionar hacia centros de colaboración, socialización y pertenencia. Esto implica dejar atrás el modelo de puestos individuales y priorizar espacios que favorezcan la conexión y el intercambio informal: zonas comunes, salas multifuncionales y áreas sociales que inviten a coincidir.

3. Priorizar la experiencia con instalaciones y tecnología de calidad
Las personas están más dispuestas a ir a la oficina si allí encuentran una experiencia cómoda y estimulante. Esto significa invertir en mobiliario ergonómico, espacios silenciosos para la concentración y zonas compartidas atractivas. También implica ofrecer servicios complementarios —como actividades sociales o espacios de bienestar— e incorporar tecnología inteligente y accesible para facilitar el día a día. La IA, por ejemplo, ya es bien recibida como aliada para mejorar la experiencia laboral.

4. Impulsar la sostenibilidad y comunicar los avances
La sostenibilidad importa. Cada vez más equipos valoran trabajar en organizaciones que demuestran un compromiso real con el planeta. Por ello, es clave implementar iniciativas como edificios eficientes, reducción de residuos o transporte sostenible, y sobre todo, comunicar estas acciones de forma clara y transparente, reforzando así el vínculo emocional con la empresa.

5. Escuchar activamente y tomar decisiones con datos
Para que el espacio evolucione con las personas, es fundamental medir y escuchar. Encuestas, puntuaciones de satisfacción y análisis del uso del espacio permiten detectar necesidades y ajustar tanto el diseño físico como los servicios y políticas. Una gestión basada en datos asegura que las oficinas respondan a las expectativas reales de las personas y estén alineadas con los objetivos estratégicos de la organización.

Estas cinco acciones resumen una nueva forma de entender el entorno laboral: como un motor de transformación que impacta directamente en la atracción de talento, la retención, la innovación y los resultados.

No basta con tener instalaciones atractivas: el verdadero impacto llega cuando el diseño se pone al servicio de la experiencia y del propósito. Esto implica crear entornos accesibles, inclusivos, intuitivos y adaptados a distintos perfiles de trabajo, y a sus expectativas y necesidades. Porque cuando se diseña pensando en las personas, el espacio se convierte en una ventaja competitiva.